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A Harpa Paraguaia
A harpa paraguaia é
considerada o instrumento nacional do Paraguai. Este instrumento possui
características únicas que o fazem uma harpa excepcional.
O cabeçal da harpa está desenhado de tal maneira que as cordas saem do centro da
mesma, eliminando a tendência do cabeçal de se curvar para a esquerda devido à
tensão das cordas.
Como a coluna e a caixa acústica não necessitam ser tão fortes para suportar a
tensão das cordas que não estão centradas no cabeçal, o peso total do
instrumento é bem menor comparado com a harpa irlandesa. A harpa paraguaia pesa
ao redor de 6 kg. se não estiver equipada com chaves de semitom e de 7 kg.
com chaves de
semitom.
Na harpa paraguaia a tensão das cordas é relativamente baixa. Ela possui os
baixos de mais alto volume de todas as harpas atuais e os registros altos são
muito brilhantes. Ao contrário à crença popular, todos os tipos de música podem
ser executados nesta harpa, especialmente se tiver chaves de semitom.
El Arpa Paraguaya y su Música

Por Alfredo Colman
Publicado por
Smithsonian Folkways Recordings
(Nota: Pertence ao material impresso do CD "Maiteí América: Harps of Paraguay")
El arpa paraguaya es un emblema cultural que representa no solamente al Paraguay
como nación y a su música tradicional, sino que también a los ideales que
contribuyen a una noción colectiva de paraguayidad. El arpa se constituye en un
aspecto fundamental del orgullo que los paraguayos sienten hacia el territorio
nacional, la memoria histórica colectiva, la realidad bilingüe de los idiomas
Guaraní y Español, los paisajes naturales, y el rico legado de las tradiciones
folclóricas. Las melodías, las armonías, los ritmos, los textos de poesía, e
inclusive los títulos de las canciones, en conjunción con el arpa, evocan en el
oyente paraguayo nociones de identidad y de sentimientos de afecto por los
valores y tradiciones que constituyen su paraguayidad.
Si bien el instrumento se encuentra arraigado a un pasado colonial, la identidad
del arpa como referente de la cultura paraguaya a nivel local, regional, e
internacional, se deriva de un conjunto de factores históricos y sociales
desarrollados en el siglo veinte. Entre los más notables de éstos citamos: la
exitosa carrera musical internacional del arpista paraguayo Félix Pérez Cardozo
entre los 1930 y mediados de los 1940; la formación de conjuntos musicales
paraguayos entre los 1940 y los 1980, grupos que realizaron presentaciones
artísticas en Latinoamérica, Europa, Norte de Africa y Asia; la creación y
promoción de festivales musicales en el Paraguay desde los 1960; la enseñanza
sistemática del instrumento en conservatorios, escuelas y lecciones privadas; la
promoción del arpa y de la música tradicional paraguaya a través de grabaciones
y programas de radio y televisión; la enormemente favorable recepción
internacional de la imagen, sonido y virtuosismo del instrumento. Todos estos
acontecimientos contribuyeron al hacer el arpa paraguaya una de las tradiciones
musicales más reconocidas e icónicas de Latinoamérica. Hoy día, cientos de
arpistas profesionales paraguayos se presentan regularmente a través de
Latinoamérica, Europa, Japón y otros países, y miles de ciudadanos del mundo
cultivan a este instrumento y a su música. Los cinco arpistas que se presentan
en esta grabación—Nicolás Caballero, Kike Pedersen, Martín Portillo, Marcelo
Rojas y Miguel Ángel Valdez—representan varias generaciones de arpistas
paraguayos que demuestran un arte arraigada en la tradición paraguaya y en el
virtuosismo creativo.
Historia
Las arpas paraguayas de hoy en día son el resultado de la adaptación local
de los instrumentos traídos de Europa por medio de los misioneros jesuitas
durante los siglos XVII y XVIII. Las referencias más tempranas a la presencia
del arpa en el Paraguay se remontan al siglo XVI. Así, Martín Niño, miembro de
la tripulación del piloto y explorador Sebastián Gaboto, es mencionado como
arpista (Cardozo Ocampo 1972:237) y en un relato del año 1590, Hernando Suárez
de Mejía describe la subasta de un arpa en la región del Río de la Plata (Furlong
1945:131). El arpa diatónica (diatónica significa afinada a una simple escala
no-cromática, como en el caso de las notas blancas del piano) y otros
instrumentos europeos transplantados al Nuevo Mundo, estuvieron asociados al
acompañamiento del canto litúrgico en las misiones jesuíticas, donde el arpa
funcionaba como instrumento continuo (Ayestarán 1953:15; Nawrot 2000:45;
Stevenson 1960:204), añadiendo las armonías que acompañaban a la melodía
principal. Debido a que la música llegó a ser considerada una herramienta
importante en la evangelización de los nativos, en 1618, cuatro músicos jesuitas
europeos—Pietro Comentali (1591–1664) de Nápoles, Claude Royer (1582–1648) de
Francia, Jean Vaisseau (1583–1623) de Tournai, y Louis Berger (1587–1639) de
Bélgica—partieron al Nuevo Mundo en respuesta al llamado del Superior de la
Provincia, quien había pedido la designación de maestros de música para las
misiones. Más adelante, Anton Sepp von Reinegg (1655–1733), originario de Kaltern, en la región del Tirol, se unió al grupo de instructores de música.
Entre sus multiples logros en el continente, el Padre Sepp estableció una
escuela de música y un taller de instrumentos en el pueblo de Yapeyú (en la
actualidad, la región noreste de Argentina), construyó el primer órgano a tubos
en las misiones jesuíticas, y asimismo introdujo el arpa doppia europea en la
región. Luego de la expulsión de los misioneros jesuitas en el tercer cuarto del
siglo XVIII, algunos de los indígenas de las misiones conservaron sus oficios
aprendidos y se concentraron en los pueblos que fueron parte del proyecto
colonial de mestizaje biológico y cultural, el cual resultó en el habitante
paraguayo de hoy. Mientras que algunos de estos indígenas guaraníes decidieron
trabajar como artesanos, herreros, carpinteros, y luthiers en los asentamientos
y pueblos coloniales, otros retornaron a su hábitat natural.
Además de Asunción, capital de la nación, la mayoría de los pueblos y ciudades
en el Paraguay fueron establecidos en la Región Oriental, donde el suelo fértil
promovió el desarrollo de la agricultura y la cría del ganado. Aunque algunas
referencias en documentos de la época indican la presencia y uso del arpa en el
Río de la Plata durante los siglos XVIII y XIX, muy poca información se ha
registrado en cuanto a las actividades de los luthiers o a las técnicas de
fabricación de arpas. No obstante, desde el último cuarto del siglo XIX, el cual
fue marcado por el período de reconstrucción y restauración que siguió a la
Guerra de la Triple Alianza (1865–1870), y a través de la mitad del siglo XX, la
región del Guairá, ubicada en la parte central de la Región Oriental, ha
producido un número significante de artistas, intelectuales, luthiers y músicos
(Franco Preda 1972). Este ha sido el caso del intérprete y compositor Félix
Pérez Cardozo (1908–1952), arpista paraguayo de notable reputación y propulsor
del instrumento a nivel local y regional, y de Epifanio López (1912–2001), luthier quien estableció el primer taller de fabricación de arpas y guitarras
del siglo XX en Asunción. Típicamente, los artesanos, compositores y músicos de
la región adquirían y transmitían sus conocimientos y oficios por medio de la
tradición oral.
Técnicas de interpretación
El arpa paraguaya es un instrumento melódico, armónico y rítmico. Si bien su
función principal ha sido proveer el fundamento armónico y rítmico a conjuntos
musicales vocales, pasajes melódicos en terceras o sextas paralelas pueden así
también adornar o interactuar con líneas melódicas vocales por medio de técnicas
de imitación, yuxtaposición, o introducción de nuevo material melódico. No
obstante, cuando el arpa paraguaya se presenta en carácter de instrumento
solista, es frecuente que el instrumento sea acompañado por una o dos guitarras
y, especialmente en sesiones de grabación, un bajo eléctrico. (Para esta
grabación ha sido utilizado un contrabajo.) Este tipo de ensamble instrumental
le permite al arpista ejercitar amplia libertad en la ejecución de pasajes de
virtuosismo con ambas manos sin necesidad de proveer el necesario fundamento
armónico o rítmico. En líneas generales, no existen guías rígidas de
interpretación en relación a lo cual los arpistas pueden hacer o no al ejecutar
el arpa. Parecería ser que en términos de técnica o estilo de ejecución, en la
mayoría de los casos, los arpistas paraguayos demuestran creatividad e
invención, a menudo observando y utilizando ideas de otros colegas.
La mayoría de los arpistas paraguayos ejecutan la melodía y el acompañamiento
utilizando una combinación de las yemas y uñas de los dedos. Mientras que la
mano derecha ejecuta pasajes melódicos, la mano izquierda generalmente la
acompaña con acordes quebrados. Típicamente la mano derecha presenta la melodía
en octavas y la armoniza agregando intervalos de tercera y sexta, o por medio de
una combinación de terceras o sextas dentro de la octava. Ocasionalmente la mano
derecha ejecuta acordes como puente entre frases melódicas o como acompañamiento
cuando un cantante u otro instrumento participa de la pieza musical. Un aspecto
único de la técnica utilizada por la mano derecha es el trino, trémulo o
tremolo, el cual es ejecutado usando el movimiento constante de los dedos contra
las cuerdas. En general, el tremolo es presentado en terceras paralelas, las
cuales producen un sonido rápido y constante. Aunque generalmente la mano
izquierda está encargada de apoyar a la melodía con el acompañamiento de acordes
quebrados, en ciertos casos, el pulgar de esa mano vuelve rápidamente a las
cuerdas, enfatizando la línea del bajo y produciendo un efecto de tipo staccato.
Esta característica de la música paraguaya en el arpa es conocida como técnica
de bordoneado, resultando en un tipo de bajo articulado y saliente en las
bordonas y bordonillas (cuerdas del bajo). Con el fin de lograr este efecto
particular, el pulgar permanece en forma paralela a los demás dedos y a la palma
de la mano, la cual se adhiere a las cuerdas. Seguidamente, el pulgar se ubica
entre las cuerdas mientras que los demás dedos funcionan como ancla por medio
del contacto que éstos tienen con la mano. Al mismo tiempo que el pulgar
“camina” en forma ascendente o descendente enfatizando la línea melódica del
bajo, la palma de la mano se mueve en conjunción y acompaña el movimiento del
pulgar. El resultado final es un efecto rítmico de sordina logrado por la palma
de la mano luego de cada “toque” hecho por el pulgar. Otro efecto único en la
interpretación del arpa paraguaya es el adorno o la decoración de la melodía por
medio del uso de extensos glissandi, los cuales son frecuentemente introducidos
sin necesidad de estar relacionados a la velocidad de la pieza musical. En
muchos casos, particularmente en aquellos donde el intérprete encuentra pasajes
con repeticiones de la melodía, el arpista puede optar por la ejecución de
secciones enteras acentuando la línea melódica con glissandi. Algunas veces, glissandi ascendentes o descendentes de corta extension son usados para adornar
un pasaje melódico, el cual puede también ser interpretado con la técnica de
sordina.
Repertorio
El repertorio principal del arpa paraguaya está constituído por las polcas
paraguayas y las guaranias, géneros dentro de las expresiones musicales del
Paraguay. Al acompañar al canto, el arpista ejecuta patrones armónicos y
rítmicos repetitivos, y ocasionalmente interactúa con las líneas vocales o
instrumentales. Otros géneros musicales donde la combinación de arpa y guitarra
cumplen un rol esencial son el compuesto, el rasguido doble, y el vals o valseado. Además de la polca y de la guarania, desde la década del 1940 los
arpistas paraguayos han expandido su repertorio musical incluyendo canciones
tradicionales de Latinoamérica y composiciones populares y clásicas de
reconocimiento internacional. Este repertorio denominado “música internacional”
incluye composiciones adaptadas a la capacidad técnica y al estilo convencional
del arpa paraguaya. Esta grabación en particular se enfoca en dos de los géneros
musicales más tradicionales, la polca y la guarania.
Caracterizada por su vivaz ritmo sesquiáltero en 6/8, la polca paraguaya es el
género musical de canto y danza más conocido y cultivado en el Paraguay. Aunque
su nombre deriva de la polka de Bohemia, la cual fue transplantada al Paraguay y
al continente americano en la segunda mitad del siglo XIX, el género tradicional
paraguayo denominado polca no corresponde a la danza de orígen europeo en cuanto
a su estructura rítmica. Sus cortas frases melódicas son sincopadas y
generalmente ligadas entre el último tiempo del compás y el primero del
siguiente. Frecuentemente, la armonía es presentada en terceras o sextas
paralelas siguiendo la secuencia I-V-I-IV-I-V-I que acompaña a la línea
melódica. Enfatizando el constante y vivaz ritmo de la polca paraguaya, el
típico acompañamiento de la guitarra y del arpa es presentado con acordes
quebrados en el bajo y pulsaciones armónicas recurrentes en patrones de rasgueo
(guitarra) o acordes arpegiados (arpa).
La guarania es un género musical urbano creado por el compositor José Asunción
Flores (1904-1972). Si bien la guarania comparte características melódicas y
armónicas con la polca paraguaya, su ritmo lento en 6/8 ofrece la posibilidad de
presentar frases musicales de mayor extensión, así como también variaciones en
la acentuación melódica y en el uso de síncopa. Originalmente concebida como un
género instrumental, la guarania rápidamente se transformó en un género vocal. A
través de la década de los 1940 y 1950, otros géneros y estilos musicales
latinoamericanos como son el bolero y la bossa-nova, influenciaron el lenguaje
armónico y la práctica de interpretación vocal de la guarania. Hoy en día el
arpa diatónica paraguaya es el instrumento musical por excelencia en el
acompañamiento e interpretación solista de guaranias. Su capacidad melódica y
armónica le otorga amplias posibilidades en la ejecución delicada de la melodía
mientras que acompaña a un solista vocal, presenta el tema principal de un
pasaje musical, o improvisa durante una introducción o interludio. A partir del
arreglo para arpa paraguaya de “India” por el arpista Luis Bordón para su disco Harpa Paraguáia (1959), versiones instrumentales de guaranias interpretadas en
el arpa como instrumento solista se oyen regularmente en recitales, festivales
de música folclórica y en grabaciones locales e internacionales.
En términos generales, la música tradicional paraguaya comparte tres similitudes
con otras tradiciones musicales encontradas en Latinoamérica: un predominante
vocabulario armónico diatónico, el uso de frases melódicas de corta extensión, y
la improvisación armónica en terceras y sextas paralelas. Una particularidad de
la música paraguaya tradicional es el uso frecuente de síncopa en la melodía.
Generalmente la síncopa es ubicada entre el último tiempo del compás y el primer
tiempo del siguiente, creando así la sensación auditiva de que la melodía es
continuamente presentada en forma anticipada. La mayoría de las composiciones
musicales tradicionales utiliza el compás de 6/8 (binario con subdivisión
ternaria) con características de hemiola o ritmo sesquiáltero. Este efecto
rítmico resulta en una ambivalencia auditiva percibida por el oyente cuando el
intérprete combina los compases de dos y tres tiempos simultáneamente. Otros
efectos rítmicos encontrados en la música paraguaya tradicional incluyen el
cambio rápido de acentuación entre los compases binario con subdivisión ternaria
(6/8) o binario [con subdivisión binaria] (2/4) y ternario [con subdivisión
binaria] (3/4), así como también el patrón que combina ocho tiempos (dos grupos
de cuatro, designados cuatrillos) contra los seis tiempos del compás binario con
subdivisión ternaria (6/8). En cuanto a forma o estructura, las composiciones
tradicionales tienden a ser clasificadas como “canción”, con varias estrofas y
un refrán. Por lo general, una corta introducción y/o una serie de interludios
instrumentales puede acompañar a cada estrofa. Sin perjuicio al ritmo constante
y enérgico de algunas canciones, en la tradición interpretativa de la “vieja
guardia”, la mayoría de las composiciones frecuentemente concluían con un efecto
de rallentando, en el cual el arpa y la guitarra enfatizaban la tónica de la
pieza musical, ejecutando lentamente acordes quebrados ascendentes por tres o
más octavas— práctica que arpistas contemporáneos han optado por reemplazar con
una cadencia final rápida y enérgica, inspirada en el estilo del tango
argentino.
THE PARAGUAYAN HARP
(A Harpa Paraguaia)
Por Carlos Raúl Gonzáles Alborno
(Nota: Este artigo foi publicado no “Folk Harp Journal” Nr.59, página 27,
inverno de l987)
Utilizado com autorização de
Carlos Raul González Alborno e
Bernardo Garcete Saldivar,
www.musicaparaguaya.org.py
#23 "The Paraguayan Harp"
It is good to remember the great contribution made by Jesuit priests in the Parana Basin. Among
those priests, I would like to mention in chronological orden, a priest from Belgium named Juan Vaseo, a music master teacher from Rudolph
II´s court, who came to the Paraguayan missions in 1610 and remained here until his death in 1623.
I must mention father Antonio Sepp, a very cultured man, who taught Guarani indians how to play the citara, organ, flute, trumpet,
guitar and the harp. Father Sepp built, in the Candelaria region, the first Paraguayan organ. In Yapeyú he built the First Paraguayan harps
now known throughout the world as the best sounding harp. The handcrafting was done with local wood entirely, copying the models brought
from Europe. Father Sepp was a German missionary born in Tirol in 1655, and after missioning for 41 years he died in San Juan, in 1733 (No
wonder a century and a half later in the same city of San Juan, Agustín Barrios Mangoré, the best Paraguayan guitar composer/player, was
born and started his marvelous career).
That was how everything started for us, Paraguayan harpists. Since then the harp became the
national instrument in Paraguay. Of course, the models changed year after year until the first half of our century, when the Paraguayan harp
got its particular shape and design. I understand that it is the only harp with strings coming out from the middle of the neck. Félix
Pérez Cardozo is responsible for this invention and for adding two more strings to the harp, now with 36 strings normally. Abel Sánchez
Jiménez raised it to 38 strings and added little "taquitos"(wooden rods) to make sharps by pressing strings against them. He also
built double-strung harps of 74 strings with naturals at one side and sharp notes at the other. Some harpists use 43 strings. Other harpists
use special devices to produce sharps. Nicolás Caballero plays sharps by pressing the string at the right place with the metal tuning key
and with a metal ring for fast chromatic scales. To play Paraguayan harps requires unique and specific techniques.
Paraguayan harps are tuned five halftones higher than classical harps thus having red strings as F
note and blue strings as B flat. (Sometimes C). There still is controversy on this issue, but I think we should go back to the international
set with red Cs and blue Fs.
Nowadays, different models by many makers are sent all over the world and I must say that the
Paraguayan harp is probably the most widely used internationally by players from all over the world. It has loud shiny sound used by many
Paraguayan groups "conjuntos" touring the world. I can name a lot of them, but this is probably a matter for other articles. The
truth is that not only Paraguayans play the Paraguayan harp. Kings, princesses, famous actors, etc. have started learning to play it. We now
have many Japanese, French, Dutch and German harpists who play professionally. One American harpist using a Paraguayan harp is Miss America
1985, Sharlene Wells, a beautiful girl from Utah who studied paraguayan harp since childhood and played and sang live for millions of
viewers at the Miss America Beauty Pageant, and won the contest. Paraguayans really scored by having such a wonderful woman play our
national instrument. We were very proud and we gave her a great reception when she came to Asunción shortly after she became Miss America.
Harpists, singers, famous composers, authorities, friends, etc., cheered her at her arrival.
That´s all for now. I hope I can send you more articles in the near future about the Paraguayan
harp, harpists, music, typical groups, and everything related to us.
For now, SO LONG and ROHAIHU.
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